Régimen Comunista Chino encarcela a obispo católico en Shanghai
Decenas de manifestantes en Hong Kong están marchando en contra de la detención de un obispo católico ordenado recientemente en Shanghai.
El obispo en cuestión, Thaddeus Ma Daqin, renunció públicamente a su cargo en la Asociación Patriótica Católica de China, después que su ordenación como el obispo auxiliar de Shanghai fuera sancionada por el Vaticano. La Asociación supervisa a la Iglesia Católica en China, pero no es reconocida por el Vaticano.
Aquí en la Embajada de China de Hong Kong, varios prominentes líderes católicos locales hablaban en contra de la interferencia del régimen chino en los asuntos de la Iglesia.
Una fuente cercana al Vaticano, dijo el martes a Reuters, que Tadeo fue arrestado por los oficiales y detenido en su seminario.
Si bien estas protestas serían imposibles en China continental, las tensiones entre los católicos chinos y el régimen gobernante son muy arraigadas en toda China.
Las autoridades chinas y el Vaticano han disputado bastante sobre quién tiene derecho de ordenar a obispos Católicos. En todo el mundo, es el Papa quien tiene la autoridad suprema para hacer esto, basado en miles de años de tradición católica.
Pero en China, el oficialmente ateo Partido Comunista prohíbe a los miembros apegarse a sus creencias religiosas, afirma que tiene derecho de ordenar obispos Católicos. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino defendió esta postura.
"China realiza actividades religiosas normales como siempre lo hace, es irreprochable. Somos sinceros en querer mejorar las relaciones con el Vaticano. Esperamos que el Vaticano pueda enfrentarse a la realidad y tomar una actitud flexible, practicar y crear una buena atmósfera para mejorar las relaciones", comenta Liu Weimin, Portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China.
Hay entre 8 y 12 millones de católicos chinos que se encuentran divididos. Por un lado, existe la Iglesia sancionada por el Estado que opera sin la aprobación del Papa o del Vaticano y por otro, el movimiento cristiano clandestino en casas.
Se llama así porque tienen que reunirse en casas particulares. Se les niega la tierra para las iglesias porque operan independientemente del Partido Comunista. Los miembros a menudo enfrentan acoso por parte de oficiales locales y están sujetos a fuertes multas, prisión y lo que el Partido llama ¨la reeducación¨.







