Expertos advierten responsabilidad internacional por sustracción de órganos en China

Por Pamela Tsai  /  Jue, 26 Mayo 2011
 
 Un plantel de investigadores y profesionales solicita a empresas de fármacos más responsabilidad ética en el trato con China
En el marco del Congreso Americano de Trasplantes 2011, el 1 de mayo, un grupo de expertos en Filadelfia advirtió sobre la responsabilidad de la comunidad mundial de trasplantes respecto de la extirpación forzada de órganos que, según ellos, ocurre sistemáticamente en China.
El foro, titulado Comunidad Mundial de Trasplantes en Encrucijada Médica, vio a un salón lleno.
Organizado por la ONG Médicos Contra la Sustracción Forzada de Órganos (DAFOH sigla por su nombre en inglés), el panel planteó la cuestión de cómo la comunidad de trasplantes en Occidente debería responder al uso de órganos extraídos a presos ejecutados y a fuentes no identificadas por parte del régimen comunista chino, una práctica "inaceptable según con las normas éticas médicas internacionales", dijeron.
Las empresas farmacéuticas
Según los ponentes de la mesa redonda, las compañías farmacéuticas internacionales han desempeñado un papel importante en ayudar a perpetuar la práctica poco ética de la sustracción de órganos a través de sus ensayos de medicamentos en China.
El Dr. Eric Goldberg, director médico de ICON, una empresa global de investigación clínica, señaló que el bajo costo de realización de ensayos clínicos en China, aproximadamente el 15 por ciento menos que los de Estados Unidos, hace que sea muy atractiva para las compañías farmacéuticas que tratan de desarrollar fármacos con un presupuesto limitado en un entorno económico recesivo, agregando que China también ofrece a las empresas el beneficio adicional de acelerar el proceso de desarrollo de fármacos al tener un gran número de pacientes y menos regulaciones.
 “Los temas que tratamos en la FDA, la EMA, [y] Health Canadá, simplemente no existen en China. El monitoreo es mucho menor”, dijo el Dr. Goldberg.
Sin embargo, según los oradores del panel, mientras muchas compañías farmacéuticas internacionales han llevado a cabo investigaciones en China, no muchas están dispuestas a reconocer su rol en la cuestión de la inmoral extirpación de órganos en China.
David Matas, el reconocido abogado de derechos humanos y co-autor con David Kilgour del libro Cosecha Sangrienta: la sustracción de órganos a practicantes de Falun Gong en China, señaló como ejemplo, a la compañía farmacéutica suiza Roche.
Según la investigación de Matas y Kilgour en los años 2002-2006 hubo 41.500 operaciones de trasplante, para los que el régimen chino no podría proporcionar una fuente. Ellos creen que los practicantes de Falun Gong detenidos son la fuente más probable de estos órganos.
Mientras era interrogado acerca de la cuestión de las fuentes no identificada de órganos en relación con sus pacientes de trasplante en China, la respuesta de Roche, como el Sr. Matas mostró en su diapositiva en la mesa redonda del domingo, fue: “Roche no está a cargo del suministro de órganos... Roche no tienen derecho a conocer la fuente de órganos para trasplantes”.
El ex director general de Roche y actual presidente del consejo de administración, dijo: “En China no hay obstrucciones éticas o culturales para la medicina de trasplante”, que según el Sr. Matas, esta declaración denota que la práctica de ensayos clínicos de Roche en China, se realizan conscientemente y no muestran preocupación por las prácticas poco éticas detrás de ellos.
A los ojos de los oradores del panel, la ignorancia por parte de las empresas sobre las fuentes de los órganos trasplantados, no es una razón aceptable.
“Ellos no pueden decir que no saben la procedencia del órgano. No pueden decir que no les importa de dónde provino el órgano”, dijo el Dr. Caplan, profesor de Bioética de la Universidad de Pensilvania, Filadelfia, quien fue uno de los expositores del panel y también principal orador del Congreso de Trasplantes de América 2011.
Roche ganó dos premios vergüenza en 2010: el Premio El Ojo Público Suizo y el Premio Ojo Público de Personas por “conducta coorporativa irresponsable”. En septiembre de 2010, Triodos, un banco de inversión holandés, dejó de invertir en Roche.
El Sr. Matas informó de una lista de vigilancia de las empresas farmacéuticas multinacionales, que han llevado a cabo ensayos clínicos, en China, de medicamentos de transplante de órganos para evitar el rechazo, entre las que están Wyeth (ahora parte de Pfizer), Novartis, Roche y Astella. Estos ensayos se realizaron en pacientes que reciben órganos extirpados en China.
El mes pasado, en el tema de la sustracción inmoral de órganos en China, La Gran Época intentó solicitar comentarios de una serie de compañías farmacéuticas, cuatro de las cuales están en la lista de vigilancia del Sr. Matas. Tanto Isotechnika, una compañía biofarmacéutica con sede en Alberta, Canadá, como Norvatis, una compañía farmacéutica con sede en Basilea, respondieron.
Launa Aspeslet, representante de Isotechnika, dijo por teléfono a La Gran Época que la empresa tuvo conocimiento de la cuestión y que enviarían a un representante para asistir a la mesa redonda para así saber mas sobre esto. Y, el representante asistió a la mesa redonda del domingo.
Eric Althoff, un vocero de Norvatis, entregó una respuesta escrita a través de un correo electrónico.
La declaración dice que Novartis apoya la Declaración de Estambul y la Declaración de Naciones Unidas de los Derechos Humanos, y agregó: “Estamos comprometidos a trabajar con las autoridades y sociedades de trasplantes para aumentar la conciencia pública sobre la donación de órganos y para garantizar que estándares internacionales más altos se adopten y observen”.
No han sido respondidos mensajes electrónicos ni llamadas telefónicas a Pfizer y Astellas.
Responsabilidades profesionales
El panel de oradores acordó por unanimidad que es hora de que la comunidad mundial de trasplantes de un paso hacia delante, para finalizar con las prácticas inmorales de extirpación de órganos en China.
La falta de control en China no exime a los profesionales médicos de trasplante, de su responsabilidad de mantenerse al día con el estándar internacional de ética médica.
Otro orador del panel, el Dr. Gabriel Danovitch, director médico para el Programa de Transplantes de Riñón y Páncreas del Departamento de Medicina de la UCLA, dijo que la comunidad mundial de trasplantes tiene el poder para efectuar un cambio positivo en el gobierno chino.
“No tenemos misiles de crucero o tanques. Pero sí tenemos algo de poder en virtud de la aceptación profesional”.
Expresó su profunda preocupación por la falta de mirada crítica sobre China en la comunidad de trasplante. Los principales consejos editoriales de las revistas médicas siguen aceptando trabajos de investigación sobre trasplante de órganos en China.
Un ejemplo que usó el Dr. Danovitch en sus diapositivas fue un artículo publicado el año pasado en el Diario Americano de Trasplantes, que tiene una frase que no proporciona un análisis crítico sobre la dudosa práctica de extirpación de órganos de China. Según el Dr. Danovitch: “El procedimiento de China también tiene la ventaja de ser muy accesible y relativamente barato en comparación a los centros occidentales. ... También es posible adquirir un órgano en un tiempo relativamente corto”.
Alentó a la sociedad occidental de trasplante a utilizar el poder de hacer un cambio positivo en China. “Si no lo ejercemos lo vamos a desperdiciar”, dijo.
El Dr. Goldberg dio un testimonio personal de cómo ha ejercido su poder profesional. Después de conocer la situación de extirpación de órganos en China, fue a convencer a su empresa para excluir a China de sus ensayos clínicos.
“Afortunadamente para mí y para el mundo, recibí el apoyo que necesitaba”, dijo el Dr. Goldberg, quien estaba muy orgulloso y feliz por su empresa, ICON.
“Aquí hay implicancias comerciales de una empresa multibillonaria en dólares por hacer lo correcto, y me enorgullezco por eso”, agregó.
El Sr. Erping Zhang, portavoz de Falun Gong y uno de los oradores del panel, destacó la importancia para los profesionales del trasplante de asumir plena responsabilidad sobre el tema.
“La historia no sólo juzgará lo que hemos hecho, sino también en lo que no hicimos mientras pudimos”, dijo Zhang.
La atrocidad de la sustracción de órganos a practicantes vivos de Falun Gong en China, es el tema central del documental Entre la Vida y la Muerte, ganador de un premio en la  categoría
“Periodismo de Investigación / Noticias Documental” del 2011 Hugo Television Awards.