Home ›
Esposa busca la liberación de su marido y su abogado en China
Por Robin Kemker y Stephen Gregory / Vie, 13 May 2011
Otro caso más de exilio de una ciudadana china en Estados Unidos. Busca concientizar sobre la realidad de los derechos humanos en China
Tian Lu es una mujer joven, tranquila, con los ojos brillantes y una sonrisa ganadora, hasta que la conversación se traslada a su familia. Esa familia ha sido destrozada y la señora Tian, de China, se refugió en los Estados Unidos para tratar de rescatar a su marido y al abogado que trató de ayudarlos.
Conocida por sus amigos como Lu Lu, la señora Tian ha sufrido encarcelamiento y torturas, su marido y el abogado que trató de defenderlo, han sido encarcelados y torturados. Su suegra y el abuelo de su marido han muerto prematuramente debido a la preocupación por ella y por su marido, dice Lu Lu.
Tanto Lu Lu como su marido practican Falun Gong, también conocido como Falun Dafa, una disciplina espiritual que implica hacer ejercicios de meditación y vivir de acuerdo a las enseñanzas morales sobre la base de los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia.
En 1999, la popularidad de Falun Gong en China llevó al Partido Comunista Chino (PCCh) a comenzar una campaña para “erradicar” la práctica.
Aun así, Lu Lu decidió comenzar a practicar Falun Gong en 2005. “Me sentí atraída por los principios de Falun Gong y, especialmente, por la bondad de los practicantes de Falun Gong”, comentó.
Ella y su marido, Cong Rixu, sentían que tenían la responsabilidad de decirles a otros acerca de la persecución y sobre Falun Gong. Los medios de comunicación manejados por el estado de China, no informan sobre la persecución, sólo hacen lo que las organizaciones de derechos humanos han llamado propaganda de odio en contra de Falun Gong.
La pareja cree que la clave para poner fin a la persecución es educar al pueblo chino. Ellos creen que sólo la ignorancia del pueblo chino sobre Falun Gong y sobre la campaña del PCCh contra Falun Gong, permite que continúe la persecución.
Una de las formas en que Lulu y Rixu educaron a sus compatriotas chinos, fue distribuyendo volantes. El 13 de enero de 2009, en una pared en su ciudad de Dalian expusieron una pancarta que decía: "¡Falun Dafa es bueno!", y tres policías vestidos de civil los detuvieron.
Cuando la madre de Rixu, la señora Zhang Xiucheng, escuchó la noticia de la detención de su hijo, se desmayó y entró en shock, sólo para recuperar la conciencia en la sala de emergencias de un hospital.
Detención
La ciudad de Dalian queda en la provincia de Liaoning, que, según el Centro de Información de Falun Dafa, es uno de los peores lugares en China para ser un practicante de Falun Gong.
Lu Lu recuerda la última vez que vio a Rixu en el Centro de Detención de Dalian, la policía daba vueltas alrededor suyo golpeándola.
En su testimonio judicial, Rixu describió cómo el 2 de marzo la policía tomó su foto y huellas dactilares, porque se había negado a cooperar. “Un oficial me dio una patada en la parte baja de la espalda y me abofeteó una y otra vez. A continuación, golpeó mi cabeza contra la pared varias veces, me lanzó al suelo a golpes, pisoteando mi cuerpo, cabeza, pecho y espalda. Mi nariz y boca sangraban, todo el lado derecho de mi cabeza estaba hinchada y mi labio inferior hinchado y con una herida abierta. A continuación, cuatro oficiales me levantaron hacia una mesa donde tomaron mis huellas digitales”.
Lu Lu pasó 31 días en la cárcel en la que sufrió abusos constantes. Ella inició una huelga de hambre, perdiendo 9 kilos de su cuerpo pequeño y delgado. Finalmente, el 12 de febrero, fue liberada.
Su esposo no tuvo tanta suerte. Fue retenido para ser enjuiciado.
Al regreso a casa, Lu Lu casi no pudo obtener tranquilidad. Los agentes de seguridad pública visitaban regularmente a su familia, interrogándolos e intimidándolos.
Su familia estaba en un estado constante de ansiedad, preocupados por que cada vez que eran visitados por los agentes, Lu Lu podría ser arrastrada de nuevo a la prisión. Su abuela murió el 9 de marzo, una muerte que Lu Lu cree fue provocada por el estrés del permanente acoso policial.
Para escapar del acoso constante, sus padres se mudaron desde su casa, donde vivieron 20 años, a un nuevo apartamento.
Lu Lu fue a Beijing a buscar un abogado y fue seguida por agentes de seguridad.
Se dirigió al abogado señor Wang Yonghang, quien había defendido varias veces a los practicantes de Falun Gong en el pasado.
La defensa de los practicantes de Falun Gong no está permitida en China y Wang había pagado un alto precio por litigar. Había sido despedido de su trabajo y su licencia de abogado había sido revocada.
A pesar de eso, el 16 de junio, Wang llegó a Dalian para defender a Rixu. Después de levantarse para hablar en nombre de Rixu y de presentar una declaración de no culpable (a los practicantes de Falun Gong no se les permite la petición de “no culpable”), los jueces aplazaron el juicio. Más tarde y a pesar de que el juicio se había suspendido, la corte dictó una pena de prisión de tres años para Rixu.
Cuando el abuelo de Rixu oyó la noticia, sufrió un derrame cerebral y quedó paralizado.
A Rixu se le negó una solicitud para visitar a su abuelo enfermo y a su madre, cuyo estado de salud era frágil desde que se desmayó el día de su detención.
El 4 de julio, Zhou Yongkang, uno de los miembros más poderosos del PCCh y quien es responsable de todo el sistema jurídico, ordenó personalmente la detención de Wang.
Wang tenía su tobillo quebrado producto de una paliza de la que fue víctima después de la detención. Se le negó un tratamiento, sus huesos quebrados se movieron y comenzó una infección. Fue operado un mes más tarde, pero ahora Wang camina con una cojera. Ha sido condenado a 7 años de prisión.
Estando en la cárcel, Wang intentó detener a los guardias de golpear a los practicantes de Falun Gong. Como castigo, los guardias lo alimentaron a la fuerza violentamente, casi asfixiándolo. Lo esposaron y lo dejaron tirado en el suelo durante 48 horas.
Escapar a los Estados Unidos
Lu Lu había agotado las escasas posibilidades abiertas para ella en China de ayudar a su esposo. El 24 de diciembre, con la ayuda de familiares y amigos, se las arregló para salir de China por Singapur. Después de estudiar inglés durante seis meses en Singapur, pudo llegar a los Estados Unidos.
Salir de China para una practicante de Falun Gong no es fácil. De las decenas de millones de personas objetivos de la persecución, aproximadamente 1.000 han logrado obtener asilo.
El señor Shizhong Chen es el director del Grupo de Trabajo de Derechos Humanos de Falun Gong, “Ahora hay más de 1.000 practicantes de Falun Gong que han escapado de China y reciben protección como refugiados en diferentes países”, dijo Chen. “Ellos dan testimonio de lo difícil que fue para ellos escapar de China y de lo extremadamente afortunados que han sido al salir con vida”.
Lu Lu tenía poderosas razones para salir. En una de las visitas a su casa, la policía dijo a Lu Lu que la Oficina 610, ente cuya única función es la persecución a Falun Gong, tenía planes para enviarla a un campo de trabajo durante 3 años.
Huyó por seguridad, pero también vio una oportunidad al salir de China.
“Quería rescatar a mi esposo y a nuestro abogado, y yo quería una vida libre”, comentó. “Yo también quería tener la oportunidad de decirle al pueblo chino lo que había sucedido. Quiero que el pueblo chino sepa la verdad acerca de lo que el PCCh está haciendo”.
Lu Lu ha iniciado un blog en los Estados Unidos: http://tianlu.blog.epochtimes.com/ en chino e inglés, ha recogido firmas para una petición, ha contado su historia en las manifestaciones y ha pedido a los congresistas de EE.UU. que intercedan por su marido y por Wang, el abogado defensor.
En China, Rixu ha cumplido dos años de su condena de tres. En la cárcel, Rixu ha sufrido tortura, violación y brutales interrogatorios, dice Lu Lu. La comida es muy pobre y ha perdido una buena cantidad de peso.
Después del arresto de Rixu, la policía comenzó regularmente a visitar a su madre enferma y a acosarla. Chen dice, “La policía a menudo presiona e intimida a los familiares de los practicantes y luego los mandan a arrodillarse y a rogarles a los practicantes a que renuncien a su creencia”.
La madre de Rixu resistió antes las demandas de cooperar con ellos, pero el 8 de enero de 2011, a la edad de 53 años, falleció. El 17 de febrero de 2011, el abuelo de Rixu también murió.
Chen espera que la policía ahora diga que es Rixu el responsable de la muerte de sus familiares, una práctica que no podría ser más cruel, agrega Chen.
La ruptura de la familia de Lu Lu y Rixu no es inusual. Chen ha documentado cientos de casos, donde por ejemplo ambos padres que eran practicantes de Falun Gong fueron arrestados y asesinados por torturas, dejando a sus hijos huérfanos.
Lu Lu sigue trabajando para la liberación de su marido y la del abogado cuya defensa a su esposo llegó a un precio muy alto.







