|
Por León Ferrer / 8 de octubre de 2008
Se negó el visado a los religiosos que formaban parte de la reunión mundial celebrada en el Vaticano
El Partido Comunista Chino prohibió la salida del país a las autoridades de la Iglesia Católica Apostólica Romana, supuestas a participar de la XII Asamblea General del Sínodo de Obispos a celebrarse en la sede romana desde el día 6 a 26 de octubre del presente año.

Aunque el pedido de asistencia fue reiterado por parte del Vaticano, el régimen no permitió a los representantes de la fe cristiana salir del país.
La asistencia de los obispos de las aledañas regiones de Macao y Hong Kong se efectuó sin inconvenientes, siendo los obispos chinos los únicos ausentes entre los 253 que participan del evento.
El comunismo chino prohíbe actualmente cualquier lazo de la Iglesia católica dentro de China con las autoridades del Vaticano, expresando constantemente su oposición al líder religioso Benedicto XVI y prohibiendo de forma explícita el culto a las doctrinas espirituales fuera del marco de la ideología partidaria.
La Iglesia católica china se encuentra dividida hoy en la religión original, practicada secretamente en sótanos de domicilios particulares, y la “Iglesia Patriótica”, fundada y mantenida bajo estricta supervisión por parte del Partido Comunista Chino.
|