Empeora la salud de disidente preso en China

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Por La gran epoca / 29 de septiembre de 2008

Debido a una inadecuada alimentación en prisión, el estado de Hu Jia es preocupante.

BEIJING - La salud de Hu Jia, prisionero budista y franco defensor de derechos humanos, es delicada y no se le permite comunicarse libremente con su familia, según informó una fuente que recientemente tomó contacto con él.

Los activistas de derechos humanos Hu Jia(D) Zeng Jingyan (I) durante su arresto domiciliario, monitoreado por la policía y por los guardias de seguridad interna, en un complejo habitacional irónicamente llamado Bobo Freedom City.

La esposa de Hu, Zeng Jinyan, despareció antes de los Juegos Olímpicos y se sospecha que se encuentra bajo arresto domiciliario en un lugar desconocido.

Por criticar al Partido Comunista gobernante, Hu Jia fue encontrado culpable en abril de “incitar a la subversión contra el poder del estado”, un veredicto que fue rápidamente condenado por Estados Unidos, Inglaterra y las Naciones Unidas.

Actualmente Hu se encuentra cumpliendo una sentencia de tres años y medio en una prisión en Tianjin, una ciudad vecina de Beijing, y ha sido mencionado como posible ganador del Premio Nobel de la Paz este año.

Esta semana el régimen comunista chino intentó presionar al comité de selección del Premio Nobel de la Paz para que no seleccione a Hu, mediante amenazas encubiertas y expresando su ‘desagrado’.

Reuters informó que una fuente cercana al activista, quien pidió no ser identificada y a la cual se le permitió ver a Hu esta semana, dijo que aunque aparentemente no parecía haber sido golpeado en esta ocasión, Hu ha sido encadenado y puesto en confinamiento solitario al menos una vez.

“Debido a que Hu Jia difundió un debate acerca de los derechos humanos entre los prisioneros, que no beneficiaba al manejo de la prisión, el 13 de agosto fue puesto en confinamiento solitario durante un día, encerrado en una celda durante 24 horas con las manos esposadas y las piernas encadenadas”, informó la fuente, citando a los oficiales de la prisión.

Debido al perfil internacional de Hu, es muy probable que su trato en la prisión sea mucho menos severo que el que suelen aplicar a otros disidentes.

“A los demás prisioneros no les permiten prestarle a Hu materiales de lectura, y las cartas a su familia son leídas por oficiales de la prisión quienes exigen reescribirlas si no están satisfechos con su contenido”, agregó esta fuente.

Ya que Hu es un devoto budista y mantiene una estricta dieta vegetariana, las posibilidades de alimentarse adecuadamente en la prisión son escasas, como consecuencia está padeciendo severos problemas de desnutrición.

“Vi que sus encías estaban pálidas, y estoy preocupado de que esté anémico y desnutrido”, mencionó la fuente.

Comenzando con el apoyo legal a los campesinos que padecen de SIDA, Hu surgió como uno de los más expresivos defensores de derechos humanos, libertad de culto y autonomía del Tibet.

Hu fue enviado a prisión en diciembre del año pasado después de haber estado bajo arresto domiciliario desde julio de 2006

 

 
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