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Por Wen Hua / 27 de septiembre de 2008
Lo más grave es el impacto en la salud a largo plazo, ya que la melamina puede conducir a la infertilidad y al cáncer de vejiga.
Más de 10 millones de infantes chinos pueden tener complicaciones en el futuro debido a la ingesta de la leche en polvo contaminada con melamina. Hasta ahora se han reportado unos 53.000 niños infectados, 12.000 hospitalizados, 104 en estado crítico y cuatro muertos.

Un pequeño niño hospitalizado. (Getty Images)
China tiene una población de 1.300 millones de personas de los cuales 800 millones (61,5%) son labriegos o campesinos quienes usualmente compran productos lácteos baratos asociados con la melamina. Si esto es correcto, entonces 12 millones de bebés del área rural consumen estas fórmulas económicas, de allí que hay un potencial de víctimas propensos a consumir esta leche envenenada.
Actualmente, China tiene un crecimiento demográfico anual de aproximadamente 20 millones, de los cuales al menos la mitad son alimentados con mamadera preparada con fórmulas para bebés, según un informe de Voice of America.
La mayor parte de la leche para bebés que produce el país está contaminada
De acuerdo con un informe publicado por la Administración General de Control de Calidad, Inspección y Cuarentena, con fecha septiembre 16, se encontró melamina en la leche para bebés producida por 22 compañías de productos lácteos, la mayoría de estos productos se destina al mercado interno del país. 154 empresas lácteas del país que producen la fórmula para bebés están en la lista negra.
De acuerdo con Xinhua Net, el 19 de septiembre el Ministerio de Salud sostuvo una video conferencia de carácter confidencial de la que se supo que las compañías de productos lácteos agregan desde hace años melamina para mejorar la textura, densidad y sabor de la leche en polvo. A pesar de reconocer esta sustancia en los controles, no consideraron este químico tóxico como si fuera un problema.
Este escenario es muy parecido a los escándalos de salubridad alimenticia anteriores que involucraron detergentes que fueron agregados a comida china y a palitos de harina fritos, y el caso del formol añadido a la piel de cerdo, que aunque no matan inmediatamente sí producen una toxicidad crónica que no es detectable.
Por lo menos se registran 6 millones de víctimas
De los 12 millones de bebés que viven en el área rural de China el 54% de ellos consumen fórmulas láctea (o sea 6.48 millones beben esta leche de bajo costo).
El 21 de septiembre, un médico chino envió un comentario a internet afirmando que en la provincia de Hebei, 3,6% de los niños examinados tienen cálculos renales y en la provincia de Guangdong un 2,2 %. “De los 30 millones de niños en nuestro país, de 5 a 10 millones desarrollarán cálculos renales (piedras en los riñones), aunque algunos no han mostrado ningún síntoma. Los que registraron daños en los riñones y sangre en la orina no han sido incluidos oficialmente en este informe todavía. ¿No es éste un desastre nacional?”
Funcionario de alto rango se suicida
Cuando el escándalo se desató, Li Changjian, Directora de la Administración General de Control de Calidad, Inspección y Cuarentena de China, quien a su vez se desempeña como asistente del grupo de investigación de Sanlu -compañía láctea que abrió el dilema de la leche contaminada-, presentó su renuncia oficial el 22 de septiembre.
Li Changjian, quien renunció a su cargo recientemente, al principio culpó al grupo Sanlu por ocultar información y había afirmado varias, veces que “como en otros países, la GAQSIQ nunca ha hecho pruebas para detectar químicos tóxicos, como la melamina en productos alimenticios ya que estos químicos tóxicos no se permite que los adicionen a los productos alimenticios” dando a entender que esta organización no se haría responsable del escándalo de la leche.
Llama la atención el hecho de que el mismo día en que la compañía Sanlu informara al gobierno que el tóxico melamina había sido detectado en su fórmula para bebés, un oficial de alto rango de GAQSIQ, Wu Jianpin, se suicidara, saltando desde un edificio.
Consecuencias irreversibles
De acuerdo con informes oficiales del régimen chino unos 39.000 pequeños se recuperaron después de haber recibido atención médica, pero las investigaciones han mostrado que la melamina puede conducir a la infertilidad y cáncer de vejiga. El impacto vendrá dentro de 20 años cuando aquellos que sobrevivieron a los cálculos renales se casen y se den cuenta que no pueden tener hijos, esto sería terrible para las parejas chinas pues solamente se les permite tener un solo descendiente por la política de un solo hijo.
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