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Por Pilar Gonzáles - La Gran Época / 24 de agosto de 2008
Tras su último día de estadía en Francia, el líder espiritual tibetano criticó al régimen comunista de no respetar la tregua olímpica.
El Dalai Lama, quien se despidió de su estadía en Francia el día viernes, hizo conocer su postura en el conflicto sino-tibetano, a pesar de no haber tratado temas de la agenda política en esta visita.

El Dalai Lama junto a la primera dama francesa, Carla Bruni(Getty Images)
“La represión china continúa a la par de los Juegos Olímpicos. China no respeta la tregua olímpica” “La única solución para que China gane respeto en el seno de la Comunidad Internacional es que tome definitivamente el camino hacia la democracia”, aseguró el líder tibetano.
Las autoridades chinas, quienes ya habían dado el mal visto a la visita del Dalai Lama en julio pasado, amenazaron nuevamente a los dirigentes franceses de no estropear las relaciones diplomáticas entre Francia y el régimen comunista.
Como probable respuesta a las “graves consecuencias” con que el régimen amenazaba al gobierno de Nicolas Sarkozy, el mandatario optó por no reunirse con el líder religioso argumentando problemas de agenda.
El presidente francés sufrió una drástica caída de popularidad desde que decidió asistir a la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos, revelando un doble discurso en torno a los derechos humanos que le ganó la crítica de ciudadanos y políticos.
En su lugar la primera dama, Carla Bruni, el Ministro de relaciones exteriores, Bernard Kouchner y la Secretaria de Estado de los Derechos Humanos, Rama Yade, asistieron a la ceremonia de inauguración de un importante templo budista en el sur de Francia, presidida por el mismo Dalai Lama.
El líder tibetano aprovecho la ocasión para advertir que el proyecto de construcción del tren más lujoso del mundo para conectar China con Lhassa era “una forma de desarrollar una limpieza étnica de la población tibetana”. |