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Por www.falunhr.org
Con las redadas del régimen chino contra los practicantes de Falun Gong en anticipación a las Olimpiadas de Beijing, la masacre en Lhasa, Tibet, y la censura de los medios de comunicación, el foco apunta cada vez más a los horrendos abusos a los derechos humanos en China.
FLGHRWG desea anunciar que ha enviado millones de correos electrónicos en todo el mundo para alertar a funcionarios de gobierno, ONGs, grupos de derechos humanos, y muchas personas, sobre la tortura inhumana que está ocurriendo dentro de China. A fin de obtener las Olimpiadas, China prometió mejorar los derechos humanos. Lejos de mantener su promesa, las violaciones de los derechos humanos han empeorado –y mucho.
El Sr. Zhang Zhong demacrado y moribundo después de ser torturado en la Prisión de la Ciudad de Daqing.
Los siguientes casos de tortura a practicantes de Falun Gong representan solo la punta del iceberg. Estos caracterizan lo que han experimentado decenas de miles de personas, lo que cientos de miles afrontan, y lo que millones temen si se atreven a ubicar a su propia creencia por encima del Partido Comunista Chino.
Sra. Zhang Yulan: En el año 2000, en el Campo de Trabajos Forzados de Changchung, la Sra. Zhang fue forzada hacer trabajos esclavo, a menudo hasta medianoche, y fue golpeada y electrocutada con bastones eléctricos. En 2003, justo dos años después de que el régimen comunista prometiera "mejorar los derechos humanos" para obtener los Juegos Olímpicos, el padre y el hermano de la Sra. Zhang fueron torturados a muerte por practicar Falun Gong. El 28 de noviembre de 2007, la policía arrestó a la Sra. Zhang y la hizo "desaparecer". Las autoridades se niegan a dar a los familiares ninguna información sobre su paradero, ni siquiera decirles si está viva o muerta.
Sra. Zhao Zhongling: La Sra. Zhao fue arrestada cinco veces por practicar Falun Gong y en cada oportunidad sufrió heridas debido a torturas. Un mes después de su arresto el 23 de marzo de 2007, las autoridades informaron que estaba en condiciones críticas. Sin embargo, se negaron a ponerla en libertad. Continuaron utilizando grilletes pesados en sus piernas, la mantenían atada a una cama e incluso la sentenciaron a tres años de trabajo forzado. La Sra. Zhao fue torturada a muerte menos de un mes y medio después de su arresto. Ella solo tenía 44 años. Después de su muerte, las autoridades locales forzaron a sus familiares a firmar una declaración reconociendo su culpabilidad..
Sr. Liu Hongwei y Sra. Mu Ping: El 13 de mayo de 2003, la esposa del Sr. Liu fue torturada a muerte en la Prisión Femenina de Hezuizi en la provincia de Jilin por practicar Falun Gong. Para evitar su captura y mayor persecución, el Sr. Liu tuvo que dejar a su hija y vagabundear. El esposo de la Sra. Mu Ping fue torturado a muerte el 13 de mayo de 2002. Por practicar Falun Gong, fue torturada en un campo de trabajo durante casi tres años. Después de ser liberada, su hijo nunca se apartó de su lado.
Los dos adultos se unieron, formaron una nueva familia, encontraron trabajo y se asentaron. El 24 de octubre de 2006, la policía los arrestó nuevamente, saqueó su hogar, y congelaron los 70.000 yuanes de su cuenta bancaria. Sus hijos quedaron sin nadie que los cuide, uno de sus padres sufrió un ataque al corazón. Las dos ancianas madres están al borde del colapso mental, y el Sr. Liu y la Sra. Mu aún siguen en prisión debido a su creencia.
Sra. Wei Fengju: La Sra. Wei fue arrestada por primera vez en 1999. La encarcelaron por contar la verdad sobre Falun Gong. La forzaron a trabajar entre 17 y 20 horas al día y a veces no le permitían dormir en lo absoluto. Los guardias usaron bastones eléctricos para electrocutarla en el pecho y la boca, lo cual desfiguró su boca. Cuando la detuvieron en febrero de 2007, la tortura le dejó un dolor abdominal y no podía comer. Después de ser liberada, no pudo recuperarse y murió el 12 de julio de 2007. Antes de su muerte, ella contó, "No voy a poder recuperarme porque me inyectaron una droga desconocida."
Sr. Li Hongfu: El Sr. Li fue encarcelado y torturado repetidamente por decirle a la gente la verdad sobre Falun Gong. Las torturas incluyeron la banca del tigre, descargas eléctricas, insertarle cañas de bambú debajo de las uñas y despiadadas golpizas diarias por parte de prisioneros drogadictos. La brutalidad le causó la ruptura del bazo y el colapso del pecho. Él vomitaba y tenía dificultad para respirar. Pesaba menos de 40 kilos, no podía caminar sin ayuda y tenía un constante dolor insoportable. El Sr. Li nunca se recuperó y murió el 8 de diciembre de 2006 a la edad de 31 años.
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Arleen Freeman, 619-280-5177;
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